Sin dudas Elsa Michelena llevaba en el alma la apasionada vocación que le surgió de manera ancestral, aquella que Venancia y su hermana Josefa supieron llevar con orgullo y decisión, especialmente la primera que a los 14 años fundó una escuela en el ámbito de su hogar familiar.
Fue una luchadora incansable y participó activamente en actividades de instituciones de la ciudad, integrándose decidida a trabajar para alcanzar los objetivos y presidió la Comisión “Maestras Michelena” distinguiendo a docentes jubilados y trabajadores de la educación, idea surgida por iniciativa del Periodista Dardo Torres Rodríguez.
Su mirada sobre la educación estuvo orientada a señalar los desafíos sociales y la importancia del enfoque colectivo para la construcción de una sociedad inclusiva y a la vez comprometida con la realización humana integral de las personas. Su necesidad constante de asociar la educación con la transmisión de valores y la formación continua, reflejaba su dedicación, tanto en el aula como cuando tuvo la responsabilidad de dirigir el destino escolar de una institución.
Elsa, era una persona muy sociable y no mezquinaba tiempo para entablar diálogo con quienes se encontraba, interesándose por los demás y teniendo siempre algún tema para poder intercambiar miradas. Su extroversión le permitió desarrollar contactos para alcanzar logros en beneficio de los que necesitaban ayuda, de manera directa o indirecta.
Fue militante peronista y participó de las contiendas internas donde se peleaba voto a voto y se defendían las posiciones de los fiscales para contribuir a la transparencia de los comicios y en el último tramo de su actuación acompañó a su hijo Luis Uriona apoyando sus diferentes candidaturas.
Este martes 28 de abril, a los 88 años, se conoció la partida de “Bety”, causando dolor en su familia, amigos y conocidos.


