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(5-03-2018).-Es Pedro Raota quien habla, quien explica a un cronista su pasión por la imagen, se definió hasta el cansancio como alguien “que hace cosas bellas con la cámara”.
“Si no hubiese amado y sentido tanto a Villaguay; este simple, grato pequeño pueblo de Villaguay, jamas hubiese podido transmitir nada en un pedazo de papel” musito alguna vez a otro periodista.
“Hago lo que me gusta-explicó otra vez- :estudiar a los seres humanos, como viven, como lloran y decir luego algo del hombre, con una cámara, que es lo único que se usar”. Reflexiones de este chaqueño oriundo de La Chiquita, un pequeño pueblo a 150 km de Resistencia.
Albañil, cavador de pozos, finalmente fotógrafo- gracias a un amigo que regaló una Arrgus, esa antigua cámara cuadrada- hizo la conscripción en Villaguay, donde su vida se ató para siempre al paisaje, a los charlos de las calles llovidas, a los atardeceres de la plaza del pueblo, a los ojos “extremadamente cargados de ternura” de su novia después su esposa, hasta que en 1958 ganó su primer concurso fotográfico internacional, en Nueva York. Luego un aluvión de premios. Y sus imágenes en todas las grandes capitales del mundo.
Dos veces premio Mergenthaler de la SIP, galardonado en Holanda como el mejor reportero gráfico del mundo, seleccionado entre 4500 para que su foto celebrara en la UNESCO el año Mundial de la Juventud, cargado de gloria, era sin embargo siempre el simple, sencillo chaqueño aquel que en la conscripción perdía irremediablemente las cartas de la estafeta del regimiento por las calles humildes de Villaguay por mirar el paisaje.”Yo trato de realizar cosas bellas con mi cámara”
Fuente consultada: articulo del diario”La Nación” del 6 de marzo de 1986. Fotos: http://www.raota.com/pedroluis.php Recopilación de información: equipo del Museo Histórico, Dirección de Educación y Cultura, Municipalidad de Villaguay.