(28-06-2015).-La Secretaría de Turismo y la Casa de La Pampa en Buenos Aires presentaron las distintas “experiencias turísticas” que ofrece la Provincia en las vacaciones de invierno.
La conferencia de prensa –destinada a medios especializados y agencias
de viaje- se llevó a cabo en el Salón de los Escudos de la
representación pampeana y contó con la presencia de su director, Pablo
Rubio; la directora ejecutiva del Ente Patagonia Turismo, Miriam
Capasso; la responsable del Área de Desarrollo Turístico de la
Secretaría de Turismo, Florencia Stefanazzi; y el encargado del Área
de Informes y Turismo de Casa de La Pampa, Marcelo Giles. Participó,
además, el fotógrafo Diego Arranz, quien contó su experiencia en un
safari de astrofotografía realizado en Casa de Piedra.
En su presentación, la licenciada Stefanazzi propuso un viaje
imaginario a La Pampa ingresando a la Provincia por la Ruta Nacional
N° 5. En esa dirección, la capital Santa Rosa es un destino
ineludible. Su intensa actividad cultural, su gastronomía, su movida
nocturna, su amplia oferta hotelera y su cercanía con Parque Luro la
convierten en uno de los principales atractivos.
Turismo corporativo
La Secretaría de Turismo provincial busca posicionar a la capital
pampeana en el segmento de turismo corporativo. “Santa Rosa tiene un
gran potencial como ciudad de eventos”, aseguró Stefanazzi. “En la
actualidad cuenta con 2100 plazas en hoteles de todas las categorías,
vuelos diarios desde Buenos Aires, una buena infraestructura en
salones para congresos y una variada oferta gastronómica”, agregó.
La funcionaria explicó que la inauguración del Autódromo Provincia de
La Pampa en 2013 le dio un fuerte al turismo de eventos, que permitió
la llegada de las principales categorías automovilísticas pero también
la realización de ferias como la ExpoPymes. Para septiembre próximo se
espera la apertura del hotel del Casino, que sumará a la ciudad otras
200 plazas y nuevas salas de convenciones.
Turismo Rural
La exposición de Stefanazzi continuó con una recorrida ineludible por
Parque Luro y una muestra de turismo rural, otro de los productos
distintivos de la Provincia. “La Pampa cuenta con 10 estancias
habilitadas que ofrecen una experiencia turística auténtica porque el
visitante comparte allí las actividades genuinas del hombre de campo
como la cosecha, la yerra o la carneada”, explicó la especialista.
Como actividades específicas destacó las cabalgatas de la Estancia San
Carlos (Luan Toro), un paseo educativo en Santa Lucía (Toay) y el
turismo cultural de La Holando (Victorica), con el Museo Atelier de
Antonio Ortiz Echagüe.
Lihué Calel y el Río Colorado
Hacia el sur, camino al límite con Río Negro, el paso obligado es el
Parque Nacional Lihué Calel, que ofrece una excelente opción para el
eco-turismo. “Las sierras de la vida” son el ámbito ideal para hacer
trekking en el ascenso al cerro de la Sociedad Científica, visitar las
pinturas rupestres y el Centro de Interpretación.
Ya en el límite con Río Negro, el río cuenta con tres puntos de
interés turístico: La Adela, Casa de Piedra y 25 de Mayo. Si bien el
atractivo de los dos primeros está ligado a las actividades acuáticas
de verano, la Colonia 25 de Mayo ofrece la posibilidad del enoturismo
a partir de la visita a la Bodega del Desierto, que produce vinos de
exportación.
Colonia Menonita
Uno de los atractivos culturales que ofrece la Provincia es la Colonia
Menonita, ubicada a 40 kilómetros de Guatraché. Se trata de una
comunidad detenida en el tiempo que sigue los postulados del líder
religioso reformista Menno Simons, quien perteneció al ala más radical
del protestantismo. Los menonitas se establecieron en La Pampa a
mediados de los ’80, dedicándose principalmente a la actividad
ganadera, la carpintería y la metalurgia.
“Visitar la Colonia Menonita es una experiencia muy interesante,
conocer sus costumbres, sus creencias, sus trajes típicos, sus rutinas
de trabajo de sol a sol”, señaló Stefanazzi. Los menonitas viven como
a principios del siglo XX y rechazan cualquier indicio de modernidad.
No utilizan luz eléctrica y se transportan en antiguos carruajes sin
ruedas de goma impulsados por caballos. Algunas familias ofrecen al
turista un servicio de gastronomía típica que puede ser almuerzo o
merienda. Se recomienda visitar la colonia con un guía turístico.

