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Ballenas, en el Sistema Natural Turístico de Península Valdes

( 2-06-2014 ).-Entender para poder mirar, valorar y lograr que perduren, generando desde el turismo, la más genuina de las riquezas, la que permite la perduración del bien…y los numerosos puestos de trabajo, logrados.
“Estamos trabajando para no desaparecer, es el mensaje de los cetáceos.”

Tras dos siglos de caza indiscriminada, la población de ballenas del tipo franca austral (con habito de aproximación de las costas), está creciendo a razón de un siete por ciento anual y en 30 años más podrían quedar fuera de peligro de extinción.El Sistema de la península Valdés, en Chubut, es hoy el territorio continental del planeta la mayor población de esta especie de mamíferos, con aproximación costera de entre 2000 y 3000 ejemplares de los 6000 que surcan los mares del mundo. Los nacimientos se siguen concretando en los lugares reparados donde se dan los nacimientos. De allí que se podrán ver en sus migraciones de navegación, comida o traslado, pero la seguridad de permanencia solo se da en los Golfos: Nuevo y San José de Argentina.

No sólo cada vez son más, sino que también su estada se hace más larga. Veinte años atrás sólo podía vérselas en septiembre y octubre, mientras que actualmente llegan al culminar el verano y se las “avista”, hasta diciembre. Estiman que la razón se encuentra en el sostenido proteccionismo argentino.La población de ballenas, tras siglos de depredación, vuelven a crecer a razón del 7 % anual.

En PUERTO MADRYN.- The right whale.

La ballena traducida como, la Franca Austral. Desde el siglo XVIII hasta fines del XIX. Fue el pragmatismo, y para nada el pudor, lo que llevó a los balleneros a acortar una expresión que no era otra que “la ballena mas accesible, mansa y costera para matar”.

Eran tiempos de arpones, de caza comercial indiscriminada. Una época en la que el azul marino se mezcló con el rojo sangre. Todo en pos de la abundante carne que proveían, los elementos esenciales para los perfumes, las conocidas ballenitas para camisas de hombres, de los corsés femeninos, de los resortes para los antiguos relojes, de la industria de los cosméticos, de la pólvora. En fin, desde todos los ángulos, un gran negocio.

Casi dos siglos en los que desaparecieron 99.000 de los 100.000 ejemplares que surcaban los mares de todo el mundo, donde las Costas Patagónicas, eran el paraíso de las “Flotas depredadoras del Puerto de Boston de los EE.UU. o del Japón. No se extinguieron, cabría la expresión, por un pelo de barba.

Con el siglo XX llegó el proteccionismo y con él, el exterminio cedió paso a la reproducción. Con el uso sostenido turístico, como la nueva opción, inteligente. La provincia del Chubut, en el lustro de 1964 al 70, en que puso en marcha un “Turismo Diferente”, salió a protegerlas como atractivo Turístico, consiguió que las Fundación, Sociedad Zoológica de Nueva York” por un contacto en 1964 en Madryn y en la Península con el exdirector del Museo de Nueva York, William Conway, le financiara el estudio de la especie, lo que origino el Programa que encomendaron a Royer Payne que concretó de 1970 al 2000, la investigación mas completa en la historia de la especie, y un manejo racional turístico Administrado en forma coparticipada (Publico-Privada), por un consorcio Autárquico de administración turística local, que dirige la Secretaria Provincial de Turismo y Áreas Protegidas. El servicio ha logrado un alto nivel de 6 empresas Profesionales “Pymes” de la especialidad, que lleva a cabo las concesiones de “Avistajes” . En el sector oeste del golfo en Playas de las Canteras el Municipio local, tienen instalado un sistema de Conservación que con su equipo de Guardaparques, asisten a los miles de visitantes, que hacen “naturaleza x naturaleza”.

“En la década de los años ´80 –estimaban la Dirección Provincial de Turismo de Chubut que había alrededor de 1200 ballenas en esta Comarca del sistema Valdés. Ahora hay más del doble. Y calculamos que en 30 años o un poco más podrían estar fuera de peligro de extinción.”

No corre con la misma suerte The right whale boreal, la “Franca del norte, actualmente en serios problemas. Sólo quedan, unos 400 animales están siendo embestidos por buques, y eliminadas con la avidez de sus comensales del hemisferio norte; aseguró el Presidente de la Fundación Patagonia Natural Ing. Guillermo Harris ,que este año cumple sus “25 Años de aportes sobre el tema”.

Cabe aquí una aclaración: “Cuando decimos población -explica- no nos referimos a que todos los años haya entre 2000 y 3000 ballenas en las costas argentinas, sino que esa cantidad es la que viene aunque no con la misma periodicidad. Año tras año, las francas llegan a estas costasmás temprano y se van más tarde. “En los años 80 -dice Jorge Smith,pionero de estos mares en avistajes de ballenas -sólo podía vérselasentre septiembre y octubre. Las dos primeras llegaron este año el 30de marzo y el anterior, las últimas se fueron el 24 de diciembre.”

La predilección por esta zona está relacionada, muy probablemente -explica Harris- con nuestras severas leyes proteccionistas, a cargo de un eficaz sistema de Guardafaunas con que aquí están resguardadas de las tormentas. “Vienen a esta zona para el alumbramiento, para tener a sus crías. El período de gestación es de más de un año y las madres cuidan a sus ballenatos, no menos de 20 meses. Es por eso que tienen crías cada tres años.”

¿Es la Franca la ballena fácil para matar? A la luz de la nefasta política de sus cazadores, sin duda. Las razones son simples: se encuentran cerca de la costa, a partir de los cinco metros de profundidad, son sociables y flotan cuando están muertas, lo que permite dejarlas desangrándose para que más tarde las recojan los buques de factoría que las despedazarán, y disfrutan de esa muertes.

Tienen mucho aceite, que siglos atrás brindaban el combustible de menor precio popular, que se utiliza hoy en jabones y cosméticos, y con el cual producían pólvora; sus 240 barbas por lado (de dos metros de extensión cada una) se usaban, entre otros, para tensar las cubiertas de los autos o para armar ballenitas. Su carne aún se come en países como Noruega y Japón, donde se comercializa a entre 30 y 35 dólares la onza.

El crecimiento de la población de ballenas francas es proporcional al de turistas. Tomando el Golfo Nuevo, ” hace más de 35 años se avistaron 7 en una temporada -ríe Smith;- en los avistajes del año 2.000 se avistaron unas 100.000 personas y hoy entre el avistaje de la Bahía de las Pirámides, y los costeros de la Bahía de “las Canteras”, se superan las 200.000 mil, con gran satisfacción para los visitantes.”

La Franca, es la ballena correcta. Pero para impactarse en Canteras o Pirámides, para maravillarse, para estar cerca. Las casi tribunas de “Canteras” o en las embarcaciones habilitadas en la Bahia de las Pirámides suelen estar repleta de turistas argentinos y extranjeros.
En ambos lugares, a pocos metros, un macho y una hembra se aparean. La presencia de observadores no inmuta a estos dos mamíferos de entre 30 y 35 toneladas de peso y de 12,5 y 13,5 metros de largo. “Pueden permanecer debajo del agua unos 9 o 10 minutos y, con esfuerzo, hasta 25. Es la herramienta que tienen para defenderse de los cazadores”, dice el aquanauta histórico Malevo Medina del CNAS.

Hoy el Gobierno de Chubut, puso en marcha la actualización del Plan de Manejo, que le permitió obtener de la UNESCO, EN 1999, EL “Patrimonio Natural de la Humanidad”, por reconocerse en este sistema, “la mayor concentración de mamíferos marinos del mundo continental”

Esta experiencia ha revalidado la validez de un pueblo de Gobiernos Federales, que asumen localmente su responsabilidad de acción en los recaudos y su vigilancia.