(27-04-2013).-La importancia del turismo como vehículo de desarrollo social y económico para satisfacer las más altas aspiraciones de las personas y para contribuir con ello al progreso, a la paz y a la convivencia de los pueblos del Mundo ha sido refrendada por la comunidad internacional a través de numerosas iniciativas, como las declaraciones de “Manila y de la Haya sobre el Turismo
Su profunda dependencia del patrimonio natural y de la biodiversidad ha quedado también reflejada en la “Carta Mundial del Turismo Sostenible”, entre otras iniciativas, así como su eficacia como herramienta para elevar la sensibilidad pública hacia la conservación del medio ambiente.El turismo vinculado a las zonas costero-marítimas-fluviales, se ha posicionado como uno de los ejes de mayor proyección de la actividad turística mundial, concentrando gran parte del potencial turístico de las naciones. Sin embargo, paradójicamente, la ocupación excesiva del litoral y la sobre-explotación de sus recursos naturales está contribuyendo a mermar la viabilidad del propio sector en muchos mercados. Esta situación se vive con especial notoriedad en el Mediterráneo Europeo, donde la degradación ambiental está comprometiendo la prosperidad de muchos pueblos costeros, motivando la pérdida de su riqueza, autenticidad y tradición cultural en detrimento de su atractivo turístico. Todo ello apunta a la urgente necesidad de trabajar para recuperar y enriquecer nuestros espacios turísticos, así como la oferta de productos que se prestan en su seno, apostando por la sostenibilidad como factor clave de diferenciación y competitividad de nuestros destinos.En este contexto, el turismo náutico se posiciona como un aliado clave de la sociedad en la puesta en valor de los recursos naturales y culturales existentes en las zonas costeras. La vela ligera, las distintas modalidades de surf, el esquí náutico, el kayak, la pesca recreativa, el buceo deportivo o el snorkeling, por citar sólo algunos ejemplos, dependen para su adecuado disfrute de un paisaje y de un medio acuático fluvial o marítimo en un estado sostenible de conservación. Su presencia contribuye a reforzar la oferta de actividades turísticas y por lo tanto a revalorizar los destinos, pero además constituye un vehículo estratégico de transmisión de valores a la hora de generar afección en el ciudadano por la naturaleza y por el deporte, produciendo un impacto educacional positivo tanto en los turistas que acogemos como en la población local.La inauguración del pontificado del “Papa Francisco 1°, coincidió con la fiesta de San José, día del padre. Tomando como ejemplo a cómo San José custodió a su familia, dedicó gran parte de su homilía a la conservación de la naturaleza y de la sociedad humana en su totalidad, no solo la de los cristianos.
Así lo dijo: … la vocación de custodiar no sólo nos atañe a nosotros, los cristianos, sino que tiene una dimensión que antecede y que es simplemente humana, corresponde a todos. Es custodiar toda la creación, la belleza de la creación, como se nos dice en el libro del Génesis y como nos muestra san Francisco de Asís: es tener respeto por todas las criaturas de Dios y por el entorno en el que vivimos. Es custodiar a la gente, el preocuparse por todos, por cada uno, con amor, especialmente por los niños, los ancianos, quienes son más frágiles y que a menudo se quedan en la periferia de nuestro corazón.
Es preocuparse uno del otro en la familia: los cónyuges se guardan recíprocamente y luego, como padres, cuidan de los hijos, y con el tiempo, también los hijos se convertirán en cuidadores de sus padres. Es vivir con sinceridad las amistades, que son un recíproco protegerse en la confianza, en el respeto y en el bien.
En el fondo, todo está confiado a la custodia del hombre, y es una responsabilidad que nos afecta a todos. Sed custodios de los dones de “todos” en definitiva de los dones de Dios.
El turismo náutico no está exento de afecciones al medio ambiente y su huella ecológica debe gestionarse y mitigarse. Es precisamente su doble condición de generador de activos y pasivos ambientales la que le sitúa en una posición privilegiada para liderar una corriente de cambio que reúna a administraciones públicas, empresas y sociedad civil en un compromiso conjunto por la revitalización sostenible del litoral, contribuyendo a mejorar la calidad de la oferta turística, garantizando la integridad de los ecosistemas costeros y capitalizando las oportunidades vinculadas a la llamada “economía verde”.
AEEN-España- Turismo Náutico, Recopilaciones, al 20-03-2013, de Antonio Torrejón
